1. Home
  2. Nuestra Juanola, conócela >
  3. Blog Juanola

    Di adiós al dolor de garganta con estos consejos básicos

    Cuando el frío aprieta pone en jaque a nuestras defensas y nos afecta de diferentes maneras. Una de las más comunes es el desagradable malestar de garganta. Si ya lo estás sufriendo, lo mejor que puedes hacer es acudir a tu médico o farmacéutico para que te digan qué tomar.

     

    Puedes preguntar a tu farmacéutico por los productos Juanola, ya que tenemos una amplia gama destinada a cuidar tu garganta a base de ingredientes de origen natural. Por ejemplo, si sufres a menudo de la garganta, te recomendamos llevar siempre a mano nuestro pulverizador bucal de própolis y un paquete de pastillas blandas del sabor que prefieras. Así como que tengas en casa nuestro jarabe de própolis, que gracias al tomillo y la altea junto con el própolis y la miel actúa contra la irritación de garganta, faringe y cuerdas vocales.

     

    Además, de forma complementaria al tratamiento que te haya recomendado tu farmacéutico, en casa puedes echar mano de estos sencillos consejos que van a contribuir a hidratar tu garganta:

     

    Bebe mucho líquido

    Mantener la garganta hidratada es fundamental para paliar o evitar su irritación. Bebe suficiente líquido, preferiblemente agua o infusiones que no estén ni demasiado calientes ni demasiado frías. Una buena idea es prepararte un zumo o infusión de jengibre, miel y limón.

     

    Toma caramelos

    Además, para mantener la garganta bien lubricada también conviene que eches mano de caramelos o pastillas blandas con frecuencia. El hecho de chupar caramelos produce un efecto hidratante en nuestra garganta similar al de la ingesta de líquidos. Te recomendamos que pruebes nuestras pastillas blandas con sabor a limón y miel.

     

    Haz gárgaras

    Este consejo es un clásico, pero es bastante efectivo para aliviar puntualmente el dolor de garganta. Puedes hacer gárgaras con agua tibia y sal. Para ello, disuelve media cucharada de sal en un vaso de agua tibia. Haz estas gárgaras un máximo de 2 veces al día.

     

    El vapor

    El vapor caliente ayuda a humedecer la garganta y a lubricarla, por eso es recomendable que te tomes una ducha bien caliente, un baño de vapor o que hagas vahos como hacían nuestras abuelas: una olla de agua hirviendo, toalla en la cabeza y a inhalar el vapor unos minutos.

     

    Respira por la nariz

    Siempre y cuando no estés resfriado y tengas la nariz muy congestionada, es fundamental que intentes evitar respirar por la boca, sobretodo si hace frío. Cuando lo haces, la mucosa se reseca y eso puede empeorar tu dolor de garganta.

     

    Estos son nuestros consejos para mantener tu garganta hidratada. Pero lo dicho, si sufres dolor de garganta lo primero es siempre acudir al médico o farmacéutico para que te recomiende el mejor tratamiento.

    Sin comentarios

    Comentar