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    Própolis, ¿por qué tomarlo?

    El invierno trae el frío, la lluvia, los cambios de temperatura y con ello las gripes, los dolores de garganta o los constipados. Existen varias alternativas de origen natural que pueden ayudarnos a hacer frente a la estación más fría del año sin caer en las garras de los estornudos y la fiebre. Una de esas alternativas es de la que hablaremos hoy: el própolis.

     

    ¿Qué es el própolis?

    El própolis es conocido como el “pegamento de las abejas”, una sustancia que estos insectos usan para tapar las posibles grietas que haya en la colmena y, de esta manera, usarlo como barrera física y química para evitar, tanto la entrada de microorganismos como de corrientes de aire.
    El própolis está formado por varios componentes, de entre los cuales, los más activos son los compuestos fenólicos. Además, en el própolis hay otros elementos importantes para el metabolismo celular como son la vitamina A, la vitamina B1 o la vitamina B3.
    Pero a lo que vamos: ¿Por qué tomar própolis en invierno?

     

    Ayuda a cuidar la garganta

    Las dolencias más comunes en invierno son todas aquellas relacionadas con nuestra garganta. Las sustancias que conforman el própolis pueden hacer de éste nuestro gran aliado para cuidar nuestra garganta en las épocas más frías del año.

     

    Trucos para cuidar tu garganta

    Con el frío del invierno son muchas las técnicas, trucos y mil maneras de las que intentamos salvar a nuestra garganta. Como ya comentamos hace unos meses en este mismo blog algunos de los mejores trucos para cuidarla te recordamos que es básico abrigarte bien. Nunca te olvides de tomar tu dosis de energía y vitaminas por la mañana, así que un zumo de naranja nada más empezar el día nos aportará la Vitamina C necesaria para hacer frente a nuestra jornada.
    Si notas tu garganta irritada, olvídate de los lácteos. Tienden a producir flema, lo que acentúa la tos y puede empeorar las molestias que ya nos estén afectando.
    Respirar con la boca abierta es una de las causas más comunes de irritación de garganta, así que ¡evítalo! De la misma forma no fuerces nunca tu cuello. No carraspees cuando notes una molestia, ni hables en exceso en un tono demasiado alto.

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