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Relájate siguiendo estos 5 consejos para empezar a meditar

Estrés, ansiedad, nervios… somos muchos los que sufrimos alguno de estos problemas hoy en día. De hecho, ya son numerosos los expertos que coinciden a denominar la ansiedad como la epidemia silenciosa del siglo XXI.

Si tú también sufres de ansiedad, te recomendamos que sigas leyendo el artículo de hoy en el que te enseñaremos cómo aprender a meditar mediante cinco pasos concretos.

¿Para qué sirve meditar?

La meditación es una práctica que lleva haciéndose desde hace millones de años, especialmente en las culturas orientales. Actualmente se ha popularizado en Occidente ya que aporta múltiples beneficios a nivel de nuestro bienestar mental y emocional.

 

Una práctica de meditación frecuente nos ayuda a calmar la mente, reducir la ansiedad, el estrés y encontrarnos con nosotros mismos.

Eso sí, como cualquier disciplina, para que funcione requiere práctica. Sé constante y verás como empiezas a notar sus beneficios.

Aprende a meditar con estos 5 consejos:

Como ya hemos dicho, la clave para que la meditación funcione es la práctica. Por eso te recomendamos que, para empezar a meditar correctamente, sigas los siguientes 5 pasos:

1.   Ponte ropa cómoda y busca un lugar tranquilo

La idea principal para que medites bien es que nada te moleste, por ello, lo mejor que puedes hacer es llevar ropa cómoda, preferiblemente ancha. Quítate los zapatos, el reloj o cualquier complemento que pueda estorbarte.

Si quieres, puedes ayudar a crear un ambiente relajado con velas aromáticas.

Así mismo, sitúate en un lugar que sea tranquilo, que te permita estar relajado sin que nadie te interrumpa y siéntate o túmbate de forma que estés cómodo, sin tensiones y con el cuerpo relajado.

2.   Céntrate en tu respiración

Cierra tus ojos y céntrate en cómo el aire entra y sale de tu cuerpo mediante la respiración. Inspira y nota cómo el flujo de aire entra por tu nariz y llena tus pulmones. Expira lentamente por la boca y siente como vacías los pulmones poco a poco, mientras el aire sale por tu boca.

La meditación basada en la respiración es una de las prácticas más habituales para empezar a meditar, una vez ya domines esta técnica puedes realizar otro tipo de meditaciones.

3.   Acepta tus pensamientos negativos y déjalos ir

Es habitual que mientras estás meditando te surjan pensamientos  negativos: algo que te ha pasado durante el día, algún problema personal, inseguridad…

Es normal que eso pase, y lo que debes hacer es aceptar esos pensamientos y dejarlos ir igual que han llegado. Aceptas los pensamientos negativos sin intentar eliminarlos ni modificarlos, simplemente aceptándolos sin juzgar. Después, simplemente vuelve a centrar tu atención en la respiración.

4.  Aumenta progresivamente el tiempo de meditación

Cuando empieces a meditar te darás cuenta de lo complicado que resulta mantener tu atención focalizada en la respiración durante mucho tiempo. Tranquilo, es normal. Como hemos dicho antes, se trata de una disciplina que requiere práctica.

Por ello, lo mejor es que empieces haciendo meditaciones cortas, de unos 5 minutos. Y vayas alargándolas, conforme vayas dominando la técnica, hasta que puedas meditar unos 30-40 minutos diariamente.

5.   ¡Practica, practica, y practica!

Añade la meditación a tu rutina diaria y no tires la toalla si ves que al principio no lo consigues. A fuerza de practicar verás como lograrás hacerlo y notarás los beneficios de esta práctica milenaria.

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